Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, que tiene como misión la supervivencia. Cada vez que nos encontramos en peligro, el circuito de ansiedad se dispara haciendo que reaccionemos de la forma más eficaz para sobrevivir. Podríamos decir que estamos aquí, y que somos lo que somos, gracias a la ansiedad.

Hoy en día la ansiedad es útil para afrontar peligros reales y situaciones cotidianas que implican un reto o un desafío. Conduciendo por carretera, disparamos el programa de ansiedad cuando se crea una situación de peligro inminente que podría acabar en un accidente, como que alguien haga caso omiso a una señal de stop. La ansiedad nos ayuda a reaccionar mejor y con más rapidez y reflejos, aumentando las probabilidades de evitar la colisión. Es como si nuestro organismo se acelerase, haciéndonos más eficaces. Eso también sucede cuando nos encontramos en situaciones ante las que no estamos demasiado familiarizados y que exigen que nos comportemos de una forma especial, como hablar en público, hacer un examen, pasar una entrevista de selección de personal o compitiendo en una prueba de atletismo. En estas circunstancias, nuestro organismo también se acelera, también nos ponemos ansiosos y eso hace que hablemos mejor, pensemos más rápido, corramos más.

La conclusión de estos ejemplos es que la ansiedad es parte de nuestro ser y nos ayuda a vivir mejor; es beneficiosa, siendo nuestra mejor aliada en las situaciones más difíciles.

Sin embargo, también puede ocurrir que esta potencial aliada nos traicione. Eso ocurre en dos tipos de circunstancias. La primera se da cuando la ansiedad aparece ante situaciones totalmente inocuas, que no suponen ningún tipo de riesgo o amenaza (o al menos, la probabilidad de peligro es muy escasa) como subir ascensores, o viajar en avión. La segunda, aparece cuando sí que hay algo en juego y el individuo necesita actuar de forma especial, pero la ansiedad es desproporcionada, por ejemplo, ante un examen importante. Si una persona afronta un examen con un nivel moderado de ansiedad, pensará mejor, recordará mejor la información almacenada y escribirá más rápido. Su ansiedad será su aliada y facilitará su tarea. Si, por el contrario, la cantidad de ansiedad experimentada es demasiado alta, la tarea se entorpecerá pudiendo llegar incluso a escaparse del examen.

Por lo tanto, podemos hablar de problemas de ansiedad cuando se siente mucha ansiedad ante situaciones en las que la mayoría de la gente se sentiría sólo moderadamente ansiosa.

Si dispones de un poco tiempo, y quieres saber más sobre la ansiedad, te invito a mirar el vídeo de abajo, dónde se explica mucho más ampliado los problemas y trastornos relacionados con la ansiedad.

A continuación una breve explicación de las diferentes categorías dentro de “trastornos de ansiedad”.

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