
La vida es un proceso de crecimiento y la naturaleza de nuestras relaciones lo refleja con exactitud. Cuando tenemos una relación amorosa íntima, es imposible no aportar todo lo que llevamos en nuestra mochila vital: lo bueno, lo malo, lo bello y lo feo. Lo que aprendiste en la infancia sobre el amor y la intimidad quizás te impide tener una relación auténtica y enriquecedora en la madurez, o te arrastra de manera inconsciente hacia relaciones tóxicas e insatisfactorias, por lo que es importante que seas consciente de todo ello y empieces a cambiarlo. Se trata de que descubras qué es lo que te está condicionando, y de que ejerzas el poder que tienes para cambiar los modelos que no te sirven; sólo así serás capaz de vivir relaciones maduras y sanas, sólo así serás capaz de disfrutar de la intimidad, de la confianza, del amor y del respeto.
¿Cómo lo vamos a hacer exactamente? Te ofrezco tres posibilidades diferentes, para que tú misma elijas la que más te apetece o la que crees que mejor se adapta a tus necesidades:

En las dos primeras opciones, comenzamos siempre con una Sesión Exploratoria GRATUITA: tú y yo nos encontramos, personalmente o vía Skype, durante 30 minutos para concretar tus expectativas y anhelos, y cómo pueden encontrar acogida desde el punto de vista del Coaching. Si tú y yo consideramos que necesitas, además, algún otro tipo de apoyo, recuerda que todo un equipo de profesionales colaboradores está a tu entera disposición, ofreciéndote Psicoterapia, Constelaciones Familiares, Fisioterapia y osteopatía, Naturopatía, Orientación nutricional y actividad física, Reorientación profesional y Orientación para emprendedoras. Aquí vas a encontrar todo lo que tú necesitas.
¿Qué beneficios vas a conseguir tú de este proceso? Por mi experiencia tras haber acompañado ya a muchas mujeres en este viaje, y también por mi propia vivencia personal, te puedo asegurar que vas a encontrar el coraje para aceptarte tal y como eres y para aceptar a los demás tal y como son, vas a tener el valor de dejar las relaciones que te hacen daño y para iniciar otras que de verdad te llenen, vas a aprender a sustituir el miedo y la ocultación por la intimidad y la confianza, vas a saber cómo inyectar pasión a tus relaciones, vas a comprender que sufrir no es amar, y vas a descubrir que tú eres digna de lo mejor que te puede ofrecer la vida. Además, vas a disfrutar de muchos otros beneficios que vas a ir notando tú misma en tu cuerpo, en tu alma, y en tu entorno.
¿Magia? En absoluto: ahora mismo no puedes llegar a imaginarte lo mucho que puedes hacer tú misma para disfrutar de relaciones de pareja sanas y satisfactorias, para dejar de sufrir y empezar a amar. Para que el proceso dé los frutos que tú esperas, sólo debes asegurarte, antes de empezar, de que necesitas cambios en tu vida y estás decidida a hacerlos, que estás dispuesta a aprender, y que estás preparada para pasar a la acción hoy mismo. ¿Eres tú? Yo estoy dispuesta a acompañarte en ese viaje hacia ti misma.