Beautiful FuturePrimal Scream

Beautiful FuturePrimal Scream

Valoración:

Vale, ahora que venga algún crítico y me corra a gorrazos, pero a mí lo primero que se me ha venido a la cabeza en cuanto he empezado a escuchar este disco de los ¿míticos? Primal Scream ha sido Prefab Sprout, pero en cabreado. Como si los Prefab hubieran tenido una mala borrachera y se hubieran levantado con un odio desacerbado contra los antros donde sirven botellón, y se hubieran metido en el local a hacer un disco a modo de venganza.

Que sí, que también hay canciones más tranquilotas, pues eso, como las de Prefab Sprout de toda la vida, por eso decía lo que decía. Podríamos decir que me ha parecido que Primal Scream es a Prefab Sprout lo que Ronaldinho es a Maradona. Ya nos entendemos (los que nos entendemos), ¿no? Pues lo mismo. No es que Ronaldinho juegue mal (bueno ahora juega de pena, pero hablo en general), ni que después de ver a Maradona uno ya no quiera ver más fútbol porque total para qué, pero ya nunca volverá a ser lo mismo. Y no es que a mí Prefab Sprout me pareciera la caña, más bien me parecían los típicos niños buenos que siempre tendrán un hueco en la banda sonora de ascensores y consultas odontológicas. Pero les tengo cariño. Ya se sabe, fueron los primeros.

Y no es por nostalgia que le doy sólo un 1 a este “Beautiful Future”, aunque en esto de la música cada vez empiezo a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor y que por lo tanto es complicado ver un beautiful future, pero es que Primal Scream no me ha hecho sentir nada. Ahí han estado sonando, de fondo, a ratos, con alegría y con abulia, con calor y con fresquito, y suenan siempre igual, igual de planos, de simpáticos, de tíos majos que no molestan pero que uno no reconocería al día siguiente ni aunque no hubiera nadie más en la habitación. Pero vamos, que estos ya tienen clientela fija y fiel, así que tampoco se van a ir a tocar al metro porque yo diga que no me han gustado. Por eso, lo digo más tranquilo y rotundo: no, no me han gustado. Pero no es nada personal.

Deja un comentario