Blanqueamiento dental. Métodos y resultados

La sonrisa es nuestra imagen personal, por eso cada vez ponemos más interés y preocupación en esta. Queremos lucir unos dientes perfectos y blancos por lo que aumenta en frecuencia el uso de técnicas de blanqueamiento dental.

Existen hábitos poco saludables para mantener el blanco de nuestros dientes. Beber café de forma abundante, té o vino tinto son uno de ellos. También el tabaco aporta un tono amarillento y poco atractivo. Otro factor determinante es el paso de la edad, con el tiempo los pigmentos de nuestro esmalte se oscurecen.

Los métodos para conseguir un blanco adecuado son varios, dependiendo de estos también los resultados obtenidos. A continuación vamos a ver los más frecuentes.

Tipos de blanqueamiento dental

Blanqueamiento dental con láser

Este se realiza en la clínica odontológica y consiste en la limpieza de los dientes, protección de la encía, aplicación de gel con una férula a medida y aplicación de la luz. Es el método donde los resultados son más óptimos puesto que la luz entra dentro del esmalte eliminando las manchas y el color opaco. 

La duración del efecto de esta técnica puede llegar hasta los cinco años incluso más, según los hábitos del paciente. El resultado se ve desde la primera sesión siendo necesarias unas tres en total.

Este procedimiento también es conocido como luz fría o blanqueamiento con lámpara.

Blanqueamiento dental con férulas

Para este proceso no es necesario acudir al dentista, excepto para que te proporcione la férula y así pueda ajustar la medida de esta. Los resultados se ven pasados un tiempo y el método consiste en la aplicación del gel blanqueador en la férula que nos pondremos.

El tiempo en el que se nota el color blanco de los dientes durará unos meses, para lo que volveremos a repetir la acción.

Blanqueamiento dental con productos

En esta ocasión nosotros mismos aplicaremos pastas dentífricas y enjuagues que provocan un aspecto más blanco en nuestros dientes. Los resultados son menos visibles con este método y el tiempo para que se noten es mayor.

En esta ocasión debemos tener precaución puesto que los dentífricos no llevan el componente que provoca un blanqueamiento en tus dientes, sino otros componentes abrasivos que eliminan el sarro y consiguen una sonrisa más brillante, pero no quiere decir que nuestros dientes se estén haciendo más blancos.

Método casero

Si no queremos pasar por consulta y tampoco nos gusta la idea de usar productos químicos en nuestros dientes, tenemos el método casero y tradicional de frotar con una cáscara de plátano los dientes una vez limpios, esperar un minuto y enjuagar con agua.

Como es lógico con este método los resultados no serán tan evidentes ni duraderos pero nuestro esmalte no sufrirá ningún daño.

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