Las mascarillas faciales hechas en casa son un excelente remedio para eliminar el molesto acné ya que incluyen una variedad de ingredientes que nutren la piel y reducen el exceso de sebo que segrega.
El té verde está lleno de antioxidantes que combaten los radicales libres dañinos y ayudan a mantener tu cutis impecable y brillante, con un aspecto mucho más joven y sano. Además, el té verde tiene propiedades anti-inflamatorias. La cúrcuma es adecuada para el tratamiento de problemas de la piel debido a sus propiedades antibacterianas, propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. También te servirá para atenuar las manchas y cicatrices que deja el acné. La leche contiene ácido láctico, que exfolia suavemente tu cara y protege tu piel contra las arrugas. He aquí tres recetas fáciles para hacer tus propias mascarillas faciales contra el acné. Asegúrate de eliminar los restos de maquillaje antes de aplicarlas para que éstas puedas hacer mayor efecto.
Mascarilla con té verde, miel y vinagre de sidra de manzana Para esta mezcla necesitarás té verde, miel, un poco de azúcar y vinagre de manzana que es el ingrediente clave. Primero en un recipiente añade una cucharita de vinagre de manzana y a continuación dos cucharitas de té verde frío. Remueve bien y añade cinco cucharas de miel junto con el azúcar. Bate bien hasta conseguir una mezcla espesa y aplícala luego sobre tu rostro con un algodón haciendo movimientos circulares. Deja reposar la mascarilla unos 10 minutos para que haga efecto y elimine las células muertes. A parte de esto, también te ayudará a mejorar la circulación. El azúcar actúa como un exfoliante natural y cierra los poros. Enjuaga con agua tibia y no olvides aplicar esta mascarilla tres veces por semana.
Para ésta lo único que necesitas es canela en polvo y un poco de miel. Primeramente en un recipiente añade una cuchara de canela y luego dos de miel. A continuación remueve bien para que quede una mezcla densa. Aplícala sobre la piel húmeda y déjala actuar durante unos 15 minutos. Enjuaga con agua tibia y seca tu rostro con una toalla suave. Para conseguir los efectos deseados debes usar esta mascarilla a diario.
Por último la mascarilla con cúrcuma, leche y miel también puede ser muy eficaz. Para elaborarla te hace falta un poco de cúrcuma, miel y leche en polvo. Mezcla en un recipiente una cuchara del primer ingrediente y dos cucharitas de los otros dos. La mezcla obtenida no debe ser muy espesa y debe ser suave al tacto. Puedes usarla cada 3 días y no solo aplicarla sobre la cara, sino también sobre el cuello para obtener mejores resultados.